Iglesia de San Martín

La iglesia de San Martín, fechada en el siglo XVI se sitúa en la cumbre del cerro desde la cual se despliega el resto del pueblo. Fue construida sobre la iglesia que había anteriormente  por Juan Pérez de Solarte  a partir del año 1545, quién también construyó la de Anguiano, y terminada por Martín Pérez de Solarte hacia el año 1580.

Fue erigida en piedra sillar y está formada por tres naves de igual altura distribuidas en tres tramos, que se remata en una cabecera ochavada de cinco paños, siendo el primer tramo el más largo, decreciendo la longitud del tramo a medida que se aleja del presbiterio. Presenta contrafuertes en las esquinas, en los entretramos y en las entrenaves, que contrarrestan los esfuerzos laterales de las altas bóvedas góticas, que descansan en cuatro pilares cilíndricos, desde donde se despliegan los nervios como las ramas de la palmera. Parece que la portada data del siglo XV y que no cambió de lugar, por ello se encuentra descentrado en el segundo tramo, presentando dos finos baquetones en derrame. La torre original se derrumbó en el año 1835 siendo reconstruida en el año 1963 por el arquitecto Gerardo Cuadra en un estilo racionalista propio del siglo XX.

“El retablo mayor consta de un banco donde apoyan los dos cuerpos y el ático, divididos los primeros en tres calles mediante parejas de columnas corintias es- triadas con el tercio inferior entorchado, siguiendo la moda clasicista de la época. La calle central es una secuencia de tres arcos triunfales: el primero se remata en un frontón curvo y roto para acoger al templete; el segundo presenta la imagen de San Martín Obispo, realizada en 1658, bajo un frontón curvo; y el del ático, en- marca un Calvario formado por un Crucifijo del XVII con los dedos de las manos cortados para que entrara en una casilla que tiene de fondo una pintura de la Jerusalén Celeste, bajo un frontón curvo relleno con el Padre Eterno. Las alas laterales se adaptan a los ochavos del presbiterio, mostrando esculturas en relieve sobre tabla: la Natividad y la Epifanía en el primer cuerpo, y en el segundo, las escenas ecuestres de San Martín con el mendigo y de San Millán Matamoros. El relicario realizado en el año 1637 es anterior al retablo. Es una magnífica pieza renacentista, de dos cuerpos también articulados mediante columnas corintias pareadas de fuste entorchado con el tercio inferior labrado. La puerta del sagrario muestra la Resurrección en relieve entre las imágenes laterales de San Pedro y San Pablo; mientras que el segundo cuerpo lo centra la imagen de Santa Teresa entre las de San Juan y San Esteban.

Los retablos de las naves laterales son de la misma geometría, época y estilo, presentando una arquitectura neoclásica del siglo XIX, compuesta de banco, cuerpo y ático. En el retablo de la Asunción, en la nave del evangelio, destacan las imágenes de la Virgen del Rosario del XVII, la Asunción barroca del XVIII y la de San Sebastián en el ático, rococó de la segunda mitad del XVIII. En el de la epístola, destaca el grupo de San Roque, barroco de la primera mitad del XVIII, vestido de peregrino jacobeo, flanqueado por un niño y un perro con un trozo de pan en la boca.” *

Fuentes:

* F.J. Ignacio López de Silanes Valgañón. (5/12/999). Patrimonio de La Rioja, La Iglesia de San Martín en Camprovín. La Rioja. Suplemento del Domingo.
http://www.riojapatrimonio.com/docs/CAMPROVINSANMARTIN.pdf

Gerardo Cuadra, síntesis de una vocación. Lecciones/documentos de arquitectura 17. Escuela Técnica Superior de Arquitectura. Universidad de Navarra. 2009