Choza de La Líada

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DESCRIPCIÓN

La choza o guardaviñas de La Líada es una pequeña construcción rural de una sola planta existente entre el paraje de la RAÁ y La Líada en Camprovín. concretamente en el polígono 5 parcela 280. Ésta construcción de escasas dimensiones, de unos 2-3 metros de alto y de una sola planta cuadrada. Las chozas empezaron a aparecer a finales del siglo XIX, aunque con anterioridad ya existían las guardaviñas de los custieros o vigilantes de las viñas. Su marcado carácter popular hace que no haya dos chozas iguales. Este tipo de edificaciones están hechas con los materiales más cercanos al viñedo: por lo general de piedra caliza.

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MODO DE CONSTRUCCIÓN

Los muros siguen la técnica de construcción en piedra seca, inscrita en 2018 en la Lista Representativa del Patrimonio Inmaterial de la Humanidad por la Unesco. Nuestros antepasados inventaron con esta técnica una manera de cubrir sus necesidades con aquellos recursos que los que disponían y tiene, por tanto, un enorme valor etnológico que nos habla de la manera de vivir, trabajar y subsistir de antaño. La cubierta está compuesta por seis vigas de encina, sobre la cual se han colocado jaras y estepa de la zona de matorrales y un manto de tierra de 40-50 centímetros.

"Los muros de piedra seca desempeñan un papel esencial en la prevención de corrimientos de tierras, inundaciones y avalanchas, en la lucha contra la erosión y desertificación de terrenos, en la mejora de la biodiversidad y en la creación de condiciones microclimáticas propicias para la agricultura."

Fuente: Unesco

En el 2020 se realizó un proyecto de recuperación de la Choza de la Líada.

Durante siglos, estas cabañas sirvieron para proteger de las inclemencias del tiempo a los agricultores y pastores que se encontraban en el paraje.

Rutas cercanas

La Ruta Campus Pro Vinae, que recorre los viñedos de Camprovín pasa por esta choza, por lo que se puede convertir además de en un refugio para los/las labradores/as, en un refugio para las y los senderistas.

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