Campos de cultivo

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El recuerdo vecinal nos cuenta cómo a lo largo de este último siglo el entorno ha cambiado completamente pasando de una zona vinculada a una economía de subsistencia donde se utilizaba cada metro cuadrado para producir alimentos, a una agricultura más industrial. Entre los cultivos típicos destacan el cereal, el forraje para animales y las viñas.

Las huertas también estaban presentes en las zonas donde se podía regar, aunque el regadío era escaso, en ellas se sembraban caparrones, cebollas, ajos, berzas, patatas, pimientos, tomates, lechugas o calabazas.

 

CULTIVO DE CEREALES

Los tipos de cultivo más comunes que se realizaban en Camprovín eran:

  • El trigo, cebada y avena.
  • El centeno para la realización de los vencejos.
  • Alholvas y esparcetas.
  • La remolacha forrajera para los animales o azucarera para vender.

 

CAMPOS DE BARBECHO

También nos habla del barbecho, que es un modo donde la tierra de cultivo se deja sin trabajar durante uno o varios ciclos vegetativos. Durante ese tiempo, el suelo es trabajado con otras labores con el fin de mejorar su predisposición al cultivo. 

Antes no había ni un metro cuadrado sin cultivar. Todo estaba lleno de cultivos de campo, de huerta o viña.

Roturar era labrar un terreno baldío para sembrar.

LAS TERRAZAS

Las terrazas, llamadas cambarillas en Camprovín son abundantes en los alrededores del pueblo. Dada su orografía, llena de relieves, se convertían en la mejor manera de aprovechar al máximo el espacio. Cuando las terrazas tenían viña cultivada, se le denominaba majuelos.

En la actualidad muchas de ellas están abandonadas y sin cultivo pero antaño, cada pequeño trozo de tierra servía para cubrir las necesidades de las familias del pueblo.

En las zonas de cultivo abandonadas, es común encontramos coscojares (Quercus coccifera) junto con aulagas (Genista scorpius), tomillo (Thymus vulgaris) y rosal silvestre. En esta zona hay conejos, rapaces y perdices.

 

Rutas cercanas

La Ruta Campus Pro Vinae, que recorre los viñedos de Camprovín pasa por esta choza, por lo que se puede convertir además de en un refugio para los/las labradores/as, en un refugio para las y los senderistas.

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