Frutales

← Volver al ecomuseo
Inicio|Entornos|Frutales
Cerezos cultivados en Camprovín

Un secreto en la gastronomía de Camprovín es la gran calidad de sus frutales, es por ello, que en los viñedos, intercalados entre las cepas, existen diversas variedades de frutales como: cerezos, melocotoneros, manzanos, perales, almendros, etc. En otros lugares también hay nogales, avellanos y ciruelos. La mayoría de ellos siempre cultivados para autoconsumo.

 

«Una cosa que no sabe mucha gente, es la cantidad de cerezos que hay en Camprovín. Cuando alguien quiere plantar un árbol, siempre se pone de cerezas, que además son de una calidad excelente», explicó una vecina para el diario la rioja.

LOS CEREZOS

Dentro de los frutales destaca la fama que tienen las cerezas en Camprovín. Es un árbol autóctono de la zona al igual que el ciruelo.  En el monte se dan de forma natural los cerezos silvestres, no es extraño encontrarlos entre los pinos. En primavera cuando florecen, la masa verde y gris del monte de Camprovín está salpicada de puntos blancos de la flor ofreciendo un paisaje singular.

El uso que se le ha dado al cultivo del cerezo a lo largo de las décadas ha ido variando. Al principio se vendía a las fábricas de conservas, hoy en día el que cultiva cerezos es para el autoconsumo.

Un vecino de la localidad nos cuenta que hay un paraje que se llama Valdecerezo.

 

ALMENDROS

Otro cultivo tradicional que podemos observar es el almendro. Existe una costumbre de llamarlo “árbol fanfarrón” ya que, es el primero en dar sus bellas flores y el último en entregar sus frutos. 

LOS CIRUELOS

A principios del siglo XX existió una gran demanda de la Ciruela Claudia Reina, había murcianos que venían a Camprovín para comprarlas y llevarlas al puerto de Bilbao y de allí transportarlas a Inglaterra y venderlas para realizar mermelada de ciruela.

Debido a este hecho, hoy en día podemos observar como en diferentes huertas del pueblo siguen rebrotando esos ciruelos de Claudia Reina, aunque ahora solo se consumen, ya no se venden.

 

Rutas cercanas

La Ruta Campus Pro Vinae, que recorre los viñedos de Camprovín pasa por esta choza, por lo que se puede convertir además de en un refugio para los/las labradores/as, en un refugio para las y los senderistas.

SIGUE EXPLORANDO